Béisbol

La Furia del Octavo: Águilas del Zulia reescribe la historia de la LVBP con dos Grand Slams en un inning

Yonathan Perlaza de las Águilas del Zulia celebra en el dugout tras su noche récord de 8 RBI y dos Grand Slams en un inning contra Tiburones.

Siete innings de contención, de una gira que empezaba con dudas. En el Universitario de Caracas, los Tiburones de La Guaira sonreían con un 7-5 a su favor. Pero el béisbol, tenía un guion distinto. Lo que sucedió en la parte alta del octavo episodio este miércoles no fue un rally; fue un cataclismo. Las Águilas del Zulia desataron una ofensiva histórica, un récord de furia que silenció el estadio y reescribió los libros de la LVBP.

Cuando la toletería rapaz, que había llegado a este juego sin un solo jonrón en la naciente temporada, despertó, lo hizo de la manera más brutal posible.

La Octava entrada mortal

Diez carreras. No fue un goteo, fue un diluvio que selló el definitivo 15-7. La hazaña que define la noche, la que se contará por décadas, fue la consecución de dos Grand Slams en una misma entrada.

Primero fue el receptor José Godoy, quien encontró la casa llena y la vació con una conexión soberbia que volteó el marcador. Luego, como si el destino exigiera un eco para confirmar lo increíble, Yonathan Perlaza completó la proeza con otro batazo de cuatro esquinas y bases congestionadas.

Es la primera vez. Léase bien: la primera vez en toda la historia de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional que un equipo logra tal demostración de poder en un solo capítulo.

Yonathan Perlaza: El artífice de la hazaña

Si el inning fue histórico, la noche de Yonathan Perlaza fue monumental. El patrullero se fue de 5-3, pero esos números fríos no cuentan la historia completa. Perlaza fletó ocho carreras, una cifra astronómica que lo mete en un club exclusivo: es apenas el séptimo jugador en la historia de la liga en lograrlo.

Más impresionante aún: es el primer jugador en la historia de la franquicia de Águilas del Zulia en alcanzar las 8 fletadas, superando el récord previo de siete.

“Me siento bastante afortunado de haber logrado esa hazaña”, dijo Perlaza con la humildad del que aún procesa la magnitud de su obra. “Sigo trabajando, ya vendrán más resultados”.

Esos resultados incluyeron poder desde ambos lados del plato. Perlaza conectó un jonrón a la zurda más temprano en el juego y cerró con su Grand Slam a la derecha, convirtiéndose apenas en el tercer jugador rapaz en lograr estacazos desde ambas manos en un mismo encuentro. “No sabía que estaba entre los récords del equipo, esto es una sorpresa”, confesó. A veces, la historia se escribe sin saber la magnitud de la pluma.

Más allá de los jonrones: Una noche de récords

La explosión ofensiva fue total. Además de los batazos de Godoy y Perlaza, Jaison Chourio y Simón Muzziotti también la desaparecieron. El equipo zuliano conectó un total de seis cuadrangulares en el juego, estableciendo un récord para la franquicia.

Lipso Nava y su equipo no solo ganaron un juego en la carretera; enviaron un mensaje. Demostraron que la sequía ofensiva era solo una pausa antes de la tormenta perfecta. Anoche, en Caracas, el béisbol nos recordó que siempre hay espacio para lo inédito, y que un solo inning puede bastar para cambiar la historia.

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