Venezuela, tierra de peloteros, por fin ve los frutos de su pasión en el escenario internacional. Tras culminar invicta la fase de grupos del Premier 12, la selección nacional se abre paso a la Super Ronda en Tokio, codeándose con potencias como Estados Unidos. Este logro marca un renacer para el béisbol venezolano, un resurgir que se venía gestando desde la memorable actuación en el Clásico Mundial de 2023 y que se consolidó con el título caribeño de los Tiburones de La Guaira en 2024.
Durante décadas, el talento venezolano brilló en las Grandes Ligas, pero la camiseta nacional parecía pesar demasiado en los torneos internacionales. Esa realidad, afortunadamente, está cambiando. El compromiso y la entrega que vimos en el Clásico Mundial se está repitiendo en el Premier 12. Los jugadores, muchos de ellos campeones con La Guaira, han demostrado que la «V» en el pecho es un motor, no una carga.
Figuras como Ehire Adrianza, Alexi Amarista y Hernán Pérez, estelares en Miami, repiten su protagonismo con la selección. Pero si hay un nombre que une ambos triunfos, es el de Ricardo Pinto. El MVP de la Serie del Caribe, el mismo que silenció a los bates dominicanos, ahora se erige como el as del Premier 12. Sus blanqueadas a México y Holanda, con un total de 10 entradas sin carreras, son la mejor muestra de su dominio.
Hernán Pérez, el utility de lujo de Ozzie Guillén en La Guaira, también brilla con luz propia en la selección. Su versatilidad y bateo oportuno lo confirman como una pieza clave en el esquema de Omar López.
El Premier 12, reservado a las doce mejores selecciones del ranking mundial, es un escaparate de élite. Venezuela, fajandose con los buenos, busca revivir aquellos años dorados en los que conquistó tres campeonatos mundiales.
Es cierto que la MLB impide la participación de sus jugadores en el torneo, pero el talento que se exhibe en el Premier 12 es innegable. Y aunque la conexión con el público venezolano no ha sido la ideal, este equipo, comprometido y responsable, sigue luchando por darle una alegría al país.
En Tokio, además de Estados Unidos, los rivales serán seguramente asiáticos. China Taipei y Japón lideran el grupo B, mientras que Cuba, un gigante dormido, se hunde en el último lugar. El reto es enorme, pero Venezuela, con su renacido espíritu guerrero, está lista para enfrentarlo.
:

