¡Busquen las cotufas, amigos! Que la novela de la Vinotinto está que arde. Resulta que, en medio de la irregular campaña de la selección en las Eliminatorias, un rumor explosivo sacude los cimientos del fútbol venezolano: el «Bocha» Batista fuera, César Farías dentro, y Dudamel como nuevo DT del Junior de Barranquilla. ¡Un verdadero enredo!
Claro, la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) tendría que romper el cochinito para pagar la cláusula de rescisión de Farías con el Junior y la indemnización al «Bocha». ¿Será que la FVF tiene la billetera tan holgada? O ¿estamos ante una cortina de humo para tapar otros asuntos?
Analicemos a los sospechosos habituales. Primero, los opositores al «Bocha», esos que ven la sombra del pasado en cada derrota y añoran los tiempos de Richard Páez. Un cambio de DT sería su «venganza». Segundo, los amantes de Farías, que sueñan con el regreso del técnico que llevó a la Vinotinto a su mejor posición histórica en las Eliminatorias.
Y no olvidemos a los agentes de jugadores, siempre atentos a cualquier movimiento en el mercado. Un nuevo DT significa nuevas oportunidades para sus representados. ¡A sacar la calculadora!
Los enemigos de la Vinotinto y el Junior también pueden ser los responsables, piensen esto, ¿quién sale perdiendo en esta historia? La Vinotinto, por supuesto. La incertidumbre no es buena compañera de viaje en las Eliminatorias. Y el Junior, que podría ver afectado su rendimiento en la fase final del fútbol colombiano. ¡Menudo favor le hacen a Farías!
En fin, que este culebrón tiene todos los ingredientes para mantenernos en vilo: intriga, suspense, y quizás hasta un final feliz (o no). Lo único cierto es que, mientras la FVF no se pronuncie, las especulaciones seguirán volando como pelotas en un tiro libre de Soteldo.
Y como diría el «Bocha» Batista: «Esto es fútbol, señores, y en el fútbol todo puede pasar». ¡Hasta que lo destituyan, claro!
