La tribu oriental vuelve a la capital, al Estadio Universitario donde la afición caraqueña baila y goza con el sabor de la samba caribeña. Caribes regresa a la capital para enfrentar por tercera vez a los Tiburones de La Guaira, y lo hace con la frente en alto, con el pecho henchido de optimismo a pesar de que la lluvia, caprichosa como amante celosa, impidió los encuentros del fin de semana con los Leones del Caracas.
Para el duelo de esta noche, la responsabilidad recae en los hombros del joven Miguel Cienfuegos. El canadiense de origen dominicano, con esa mezcla de arrojo y cadencia que caracteriza a los peloteros caribeños, debutó dejando una grata impresión. Si bien recibió siete imparables, también abanicó a cinco rivales, demostrando un temple que recuerda a los grandes lanzadores de antaño. Hoy tendrá una prueba de fuego: enfrentar a la temible artillería de los Tiburones. Yangervis Solarte, Yasiel Puig y Luis Matos, con sus siete cuadrangulares entre los tres, encabezan una ofensiva explosiva que incluye al novato sensación Hedbert Pérez, a Wilson García, Alcides Escobar y Danry Vásquez. Un verdadero arsenal ofensivo a disposición de Ozzie Guillén.

Pero que nadie se equivoque, Caribes no llega amedrentado. A pesar de haber perdido los dos primeros juegos ante La Guaira y no contar con la misma profundidad en su roster, la tribu se ha caracterizado por su pundonor, por esa garra que los convierte en un rival incómodo para cualquiera. Herlis Rodríguez, con una racha de diez juegos consecutivos dando hits, es la viva imagen de esa constancia. Andrew Monasterios, con sus 16 imparables y un promedio de casi una carrera impulsada por juego, lidera al equipo con un OPS de 1128.
Caribes, con una alineación que privilegia el rendimiento sobre la fama, cuenta con jugadores de la talla de Leonel Valera, Williams Astudillo, Balbino Fuenmayor y Leonardo Reginatto. Un equipo que, como diría el poeta, «se crece ante la adversidad».
Y si hablamos de crecerse ante la adversidad, no podemos dejar de mencionar a Richard Guasch. El relevista ha estado intratable, sin permitir carreras y con nueve ponches en seis entradas de labor. Un comodín invaluable para el manager Morgan Ensberg, quien lo utiliza como apagafuegos en cualquier situación. Liarbis Breto, Leonar García y Manuel Cachutt completan un bullpen que ha sabido mantener a raya a las ofensivas rivales.
Al inicio de la temporada, muchos analistas daban a los Tiburones como favoritos indiscutibles, mientras que Caribes era relegado al sótano. Esta noche, la tribu, ese David que se enfrenta al Goliat de La Guaira, tiene la oportunidad de demostrar que los pronósticos no siempre se cumplen. Veremos cómo lucen los líderes del torneo ante unos Caribes que han encontrado su ritmo y que, con una excelente química en el clubhouse, están dispuestos a dar la sorpresa.
Caribes regresa a la capital, y lo hace con la convicción de que, en el béisbol, nada está escrito.

