Cuando el 15 de mayo de 2024 los Tiburones de La Guaira cambiaban a su pitcher franquicia Junior Guerra al Magallanes, muchos nos quedamos con la boca abierta. ¡Sin ponerse la mano en el corazón! Poco les importó que Guerra tuviera 13 años con La Guaira y estuviera entre los mejores de la historia de los Escualos. ¿Acaso pensaron que con casi 40 años de rodaje, a Junior le quedaba poco en el tanque?
El beisbol es un negocio, sí, pero a veces los números fríos no lo dicen todo. Convencieron a Yangervis Solarte, también veterano y con 10 años sin jugar en el país, para que se uniformara con los Escualos, y ¡hágase el cambio! Ganaron todos, en teoría. Yangervis está teniendo su mejor año en el país, batea .350, con 6 jonrones y 30 empujadas. ¡Pero Junior, Junior! ¡Qué año el de Junior!
Justamente cuando más necesitan los equipos de los lanzadores, el derecho Guerra se antoja de tener también su mejor año. Récord de 5-1, efectividad de 2.14. ¡En siete aperturas, garantiza por lo menos seis entradas de calidad!
Hoy, en plena primera mitad de la temporada, Magallanes tiene un tercera base como Renato Núñez, sin duda el mejor a la ofensiva del año, y La Guaira solo cuenta con Ricardo Pinto entre sus ases de la lomita. ¿En serio? ¿Cambiar a Junior Guerra por Yangervis Solarte? ¡Un disparate!
Entonces veamos, ¿qué luce mejor?: Renato Núñez y Junior Guerra por Magallanes o Yangervis Solarte y Ricardo Pinto por los Escualos. ¡Se imaginan lo que sería en La Guaira Junior Guerra y Ricardo Pinto! ¡Una dupla imbatible!
Podría esta decisión costar la temporada para los Tiburones. Cambiar a un lanzador de la talla de Junior Guerra, con su experiencia y su entrega, por un bateador, aunque sea bueno como Solarte, parece una apuesta arriesgada.
¿No será que la gerencia de los Tiburones se precipitó? ¿Pesó mucho el hecho de no contar con Maikel Garcia, Brayan Rocchio y Miguel Rojas, en la primera mitad, o la necesidad de tener un ambidiestro? El tiempo lo dirá, pero por ahora, la balanza se inclina hacia el lado de Magallanes. ¡Y todo por subestimar a un guerrero como Junior Guerra!

