Variedades deportivas

¡Metonimia deportiva! Cuando las palabras hacen fintas

La Vinotinto pintó de goles a Perú

¿Alguna vez han escuchado a un comentarista deportivo decir que «el banquillo movió sus piezas» o que «la madera le negó el gol»? Seguramente sí, y aunque suene extraño, no se trata de que el banquillo se levante a jugar o que el poste tenga vida propia. Estos son ejemplos de metonimia deportiva, una figura retórica que, como un hábil jugador, usa la cercanía y la astucia para darle un nuevo significado a las palabras.

La metonimia, ese recurso que nos permite decir «la Casa Blanca declaró» en lugar de «el presidente de los Estados Unidos declaró», también tiene su propio campo de juego en el deporte. En lugar de decir «el entrenador hizo cambios», decimos «el banquillo movió sus piezas». La relación es clara: el entrenador se sienta en el banquillo y desde ahí dirige la estrategia. Es como si el banquillo, por arte de magia metonímica, cobrara vida y tomara decisiones.

En el béisbol, deporte de infinitas metáforas, la metonimia también juega su partido. «Los Dodgers buscan reforzar el bateo» es una forma elegante de decir que necesitan jugadores que le peguen con fuerza a la pelota. «Desde el montículo fue una fortaleza» nos habla de un lanzador que dominó a sus rivales, convirtiendo la loma de lanzar en un bastión inexpugnable. Y qué decir del «guante de oro», esa metonimia que reconoce la excelencia defensiva de un jugador, como si su guante tuviera poderes mágicos para atrapar cualquier bola.

Pero la metonimia no se limita al béisbol. En el fútbol, «la red» se convierte en sinónimo de gol, «el césped» representa el campo de juego, y «la bota de oro» se refiere al máximo goleador. En el baloncesto, «el aro» sustituye a la canasta, «la pintura» señala la zona restringida, y «el reloj» marca el tiempo de juego.

La metonimia deportiva, como un buen pase filtrado, nos permite expresarnos con precisión y creatividad. Enriquece el lenguaje, le da dinamismo y nos ayuda a entender mejor las acciones del juego. Es como si las palabras, al igual que los deportistas, realizaran fintas y gambetas para sorprendernos y deleitarnos.

Así que la próxima vez que escuchen a un comentarista decir que «La Vinotinto pintó de goles a Perú». Recuerden que no es una agresión con premeditación y alevosía, es la magia de la metonimia en acción, que se refiere a la Selección de Venezuela, luego de conseguir una contundente victoria ante Perú en el torneo Sub 20.

¿Qué Opinas?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias

Inicio