El béisbol, como la vida misma, está lleno de senderos inesperados. De caminos que se bifurcan, de obstáculos que se superan, de sueños que se cumplen cuando menos lo esperas. Miguel Rojas, el infielder venezolano de los Dodgers de Los Ángeles, lo sabe bien. A sus 35 años, tras una larga travesía que comenzó en 2005, se encuentra a las puertas de su primera Serie Mundial, un objetivo que parecía inalcanzable hace apenas unas semanas, cuando una lesión lo amenazaba con dejarlo fuera de la fiesta. Pero Rojas, con la tenacidad que lo caracteriza, se aferró a la esperanza y hoy, recuperado y con la ilusión intacta, se prepara para vivir el momento más importante de su carrera.
«Nunca pensé que en mi año once iba a tener la oportunidad de jugar en una Serie Mundial», confiesa Rojas con una sonrisa que delata la emoción contenida. «En las Grandes Ligas hay que vivir el día a día, disfrutar cada momento, porque nunca sabes lo que te depara el destino». Y el destino, caprichoso como siempre, le tenía reservada una sorpresa: una lesión en el aductor que lo obligó a abandonar la Serie de Campeonato y puso en riesgo su participación en el Clásico de Otoño.
Pero Rojas, un guerrero curtido en mil batallas, no se rindió. Con disciplina y paciencia, se sometió a un intenso proceso de rehabilitación que le permitió recuperar la plenitud de sus facultades.
«Me siento bastante bien», afirma con convicción. «Me he recuperado absolutamente y estoy listo para jugar en la Serie. Espero estar en el roster, y si no lo estoy, estaré ayudando en el banco». Su compromiso con el equipo está fuera de toda duda.
Rojas, un veterano con experiencia en postemporada con los Marlins y los Dodgers, reconoce que esta Serie Mundial tiene un sabor especial. «La unidad que tienen los Dodgers marcará la diferencia», asegura. «Hemos decidido mantenernos juntos las últimas tres semanas, entendemos lo importante que es la familia para cada uno de los peloteros, pero hemos asumido como prioridad la unión del grupo para ganar la Serie Mundial».
El carácter del equipo, su capacidad para superar las adversidades, es otro factor clave para Rojas. «Los Dodgers tienen talento, pero lo más importante ha sido el carácter que ha permitido superar las adversidades». Y él, con su experiencia y su liderazgo silencioso, es una pieza fundamental en ese engranaje.
Miguel Rojas, el pelotero que un día soñó con llegar a las Grandes Ligas, está a punto de cumplir el sueño más grande: jugar una Serie Mundial.
