El retorno de Johan Santana a los Mets ha causado revuelo. Carlos Mendoza, el mánager, confiesa que se «emocionó mucho» con el «visto bueno» de Santana. ¿Será que el «Gocho» impartirá sus secretos para lanzar el cambio con efecto de pisca andina? O ¿viene a vendernos los secretos de aquel no-hitter histórico?
Recordemos que Santana, en su época de gloria metropolitana, dejó números de pitcheo que harían palidecer a cualquier mortal: 46-34, 607 ponches y una efectividad de 3.18. Cifras que, sin duda, inspiran a la nueva generación de lanzadores.
¿Pero intimidará también a los bateadores contrarios, víctimas potenciales de sus enseñanzas?
Y hablando de bateadores, ¿qué tal el debut de Juan Soto con los Mets? ¡Jonrón al primer intento! La emoción se desbordó como cerveza en un estadio lleno. Y como buenos venezolanos, Luis Torrens y José Azocar se unieron a la fiesta. Francisco Álvarez, por su parte, impulsó una carrera. ¡Los Vinotinto brillan en equipo de Nueva York!
Pero la alegría venezolana no se limita a la Gran Manzana. Andrés Giménez, en su debut con Toronto, demostró que su bateo es tan elegante como su defensa. Luis Arraez, estuvo perfecto de 2-2, y Michael García, con un triple de tres carreras, también se lució. Anthony Santander, por otro lado, se hizo el misterioso. Aún no debuta con los Azulejos.
No todo es miel sobre lechoza con yogurt griego (Que me encanta), claro está. Albert Suárez, el lanzador de los Orioles, tuvo un debut primaveral accidentado. Tres hits, dos boletos…Pero como bien sabemos, «lo importante es cómo termina la primavera y no como la comenzó». Esperemos que Suárez recupere su mejor forma.
En resumen, la temporada de béisbol ha comenzado con sabor venezolano. Santana de vuelta al ruedo, la nueva generación brillando y algunos altibajos que nos recuerdan que esto es béisbol, no una telenovela. ¡A disfrutar del espectáculo!

