Renato Núñez está haciendo temblar a la Liga Venezolana de Beisbol Profesional. Con una fuerza descomunal y una determinación inquebrantable, vistiendo el uniforme de los Navegantes del Magallanes demuestra que su bate está más temible que nunca.
Tras un paso por las Grandes Ligas donde alternó momentos de gloria con periodos de frustración, Núñez parece haber encontrado este año la fórmula perfecta para su renacer. Con la madurez de sus 30 años y la convicción de quien sabe lo que es capaz de hacer, el carabobeño está construyendo una temporada histórica, una que lo coloca como el líder indiscutible de la LVBP.
«Estaba muy flaco, comencé a subir de peso, ir al gimnasio y me he mantenido saludable, de esa manera he podido ayudar al Magallanes». Comentó Renato Nuñez al comunicador Diógenes Nazar.
En apenas 23 juegos, Núñez ha conectado 12 jonrones, una cifra que lo ubica en la cima del circuito y que tiene a la afición magallanera soñando con alcanzar la gloria. Su promedio de bateo de .355 y sus 34 carreras impulsadas son la prueba irrefutable de que está en un estado de gracia, un momento de plenitud que lo convierte en el principal candidato al Jugador Más Valioso.
La sombra de Alex Cabrera y su récord de 21 jonrones en la 2013-2014 se asoma en el horizonte. Pero con el ritmo arrollador que lleva Núñez, no sería extraño que el magallanero termine por destronar al «Samurái» y antiguo rey. Incluso la marca de 67 impulsadas impuesta por Jesús Guzmán en la 2008-2009 podría estar en peligro.
Esta actuación, digna de un guerrero legendario, no solo tiene a Magallanes soñando con el título, sino que también podría despertar el interés de las Grandes Ligas. El poder de Núñez, ahora más consistente y letal, podría abrirle nuevamente las puertas del mejor béisbol del mundo.
Mientras tanto, en Valencia se vive una fiesta cada vez que Renato Núñez se para en la caja de bateo. La afición corea su nombre, las gradas vibran con cada swing, y la pelota vuela por los aires con la fuerza de un trueno. Renato Núñez, está escribiendo su propia leyenda en la pelota venezolana.

