El primer Clásico de la temporada ya tiene su resultado, y fue una batalla de 4-3 que demostró por qué esta rivalidad paraliza al país. Fue una noche de volteretas, poder y un héroe inesperado llamado Andrelton Simmons, quien silenció el Monumental y le dio a la Nave Turca su cuarta victoria de la zafra.
La «cuenta pendiente» se saldó a favor del Magallanes, pero no sin antes probar la pólvora del Caracas en una noche eléctrica.
La Voltereta de Harold Castro
Magallanes madrugó. En el primer inning, Eliezer Alfonzo conectó un sencillo que trajo a Angel Reyes al plato, poniendo el 1-0 y marcando el territorio ante Erick Leal. El juego se asentó en un duelo tenso, hasta que el Monumental explotó.
En el sexto episodio, Harold Castro, en su gran debut, encontró un lanzamiento y desató un misil. Un cuadrangular de tres carreras que volteó la pizarra y puso a los Leones arriba 3-1. Parecía la rebelión definitiva, el golpe de autoridad del Caracas.
La Emboscada del Séptimo Inning
Pero el Clásico es cruel y no perdona celebraciones tempranas. La ventaja del Caracas duró un suspiro. En la apertura del séptimo, Magallanes respondió con una furia propia de su historia.
Primero, Rougned Odor sacudió el estadio con su segundo jonrón de la temporada[cite: 18], acercando a la Nave 3-2. El golpe anímico se sintió.Inmediatamente después, Angel Reyes respondió con un sencillo impulsor que empató las acciones 3-3. El Monumental enmudeció.
El Héroe de la Noche
Con el juego en la balanza, la narrativa buscaba un protagonista. Y lo encontró en Andrelton Simmons. El campocorto conectó un jonrón solitario, un batazo que rompió el empate y se convirtió en la firma del juego.
Fue el golpe final. El jonrón de Castro se convirtió en una anécdota y el de Simmons en la historia. Magallanes se llevó el primer Clásico, demostrando que en esta rivalidad, la última palabra siempre está guardada para el batazo más dramático.
