En el béisbol, hay momentos buenos y malos. O, como diría Luis Sojo, «un ratico» para cada uno. Y parece que a los Tigres de Aragua les tocó su «ratico» de desgracia. Seis derrotas consecutivas y siete caídas en los últimos diez juegos los tienen en el penúltimo lugar de la tabla. ¡Un rugido que suena más a maullido!
Los fanáticos, con la memoria más afilada que las garras de un tigre, señalan la salida del Gerente Deportivo David Brito y la controversia con Alexi Amarista como el punto de inflexión. Desde entonces, un pésimo récord de 5-13. ¿Coincidencia? Quizás.
En el terreno, la cosa no pinta mejor. A pesar de contar con toleteros de la talla de José «Cafecito» Martínez, Lorenzo Cedrola y Eduardo Escobar, la ofensiva bengalí parece más un gatito mimoso que un tigre dientes de sable.
Y ni hablar del pitcheo. Si bien veteranos como Guillermo Moscoso y Omar Bencomo se fajan como leones (¡perdón, tigres!), el bullpen ha sido más vulnerable que una gacela en la sabana. La buena noticia es que Alfredo Sarraga regresa del Premier12 para reforzar el relevo. ¿Será suficiente para detener la hemorragia?
Claro, no todo es oscuridad en la selva aragüeña. Odubel Herrera y Alexi Amarista (sí, el mismo de la controversia) pueden aportar su experiencia y liderazgo. Y Keiber Rodríguez es una joven promesa que puede dar el zarpazo en cualquier momento.
Pero la pregunta sigue en el aire: ¿cuándo saldrán los Tigres de este «ratico» de desgracia? ¿Será que necesitan un cambio de manager? ¿Un nuevo gerente deportivo? ¿O simplemente un poco de suerte?
Mientras tanto, a los fanáticos bengalíes solo les queda aferrarse a la filosofía de Sojo: «los malos momentos son un ratico». Esperemos que ese «ratico» se acabe pronto, antes de que el rugido del tigre se convierta en un susurro.

