Baloncesto

La Paradoja Wembanyama: El alien del récord histórico y la sombra del coágulo

Victor Wembanyama, de los San Antonio Spurs, celebra un entrenamiento durante el histórico inicio de temporada 5-0 en 2025-26.

El histórico 5-0 de los Spurs de San Antonio es la noticia, pero es solo la excusa. La verdadera historia en Texas es la paradoja que camina, el fenómeno que mide 2.24m y que ha puesto a la franquicia sobre sus hombros: Victor Wembanyama. En este arranque de temporada 2025-26, el francés no solo está ganando; está reescribiendo la lógica de la NBA con un récord tras otro. Pero mientras el «alien» domina, la organización reza para que el hombre de carne y hueso resista.

El dominio que borra la sequía

La victoria 107-101 contra el Miami Heat fue la validación. Por primera vez en sus 50 años de historia, los Spurs de San Antonio comienzan una temporada con marca de 5-0. «Estoy cansado de perder», soltó Devin Vassell. Victor Wembanyama fue la respuesta a esa frustración: 26 puntos, 18 rebotes, 6 asistencias y 5 tapones contra un pívot All-Star como Bam Adebayo.

Es un dominio que la NBA solo había visto en leyendas internas como David Robinson y Tim Duncan. El francés se convirtió en el segundo jugador desde 1973 en promediar al menos 30 puntos, 14 rebotes y 4 tapones en los primeros cinco juegos de una campaña. Es, como lo llaman, la «última barrera del baloncesto.

La sombra de la lesión: 397 tapones vs. el coágulo

Aquí es donde la hazaña se encuentra con el drama. El dominio defensivo de Victor Wembanyama es absoluto (acumula 397 tapones en 105 partidos) y su juego es una anomalía (más triples (221) que volcadas (220) en sus primeros 99 juegos).

La temporada pasada (2024-25), cuando promediaba 24.3 puntos y 3.8 tapones, su carrera por el Defensor del Año fue frenada en seco. La gran lesión que aterroriza a los Spurs no fue en la rodilla o el tobillo: fue una trombosis venosa profunda. Un coágulo de sangre en el hombro derecho.

El futuro contra la fragilidad

Los Spurs manejan a su joya con una cautela clínica, sabiendo que tienen en sus manos el futuro de la liga. El arranque 5-0 confirma que la reconstrucción terminó. «Sentí orgullo de ser un Spur», dijo Wemby tras su actuación defensiva clave.

Ahora, la única batalla real de Victor Wembanyama no es contra Chet Holmgren o el resto de la liga; es contra su propio cuerpo. La era del «alien» ha comenzado, pero solo si su parte humana se lo permite.

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