La selección venezolana de baloncesto, se dispone a afrontar la segunda ventana de los Clasificatorios a la FIBA AmeriCup 2025. Un periplo que la llevará a desafiar la garra argentina en el mítico Islas Malvinas de Mar del Plata y la resistencia chilena en el Coliseo Antonio Azurmendi de Valdivia. Dos encuentros que se antojan cruciales en el camino hacia el torneo continental.
Trece guerreros han sido convocados para esta batalla, doce de ellos curtidos en el fragor de la Superliga Profesional de Baloncesto (SPB) 2024. Nombres que resuenan en la memoria del aficionado, como Michael Carrera, el gladiador que ha enfrentado a la albiceleste en cinco ocasiones con la camiseta vinotinto, promediando 15.6 puntos, 7 rebotes y un 51.9% de acierto en tiros de campo. Un jugador que encarna la lucha y el pundonor de la Vinotinto de baloncesto.
El Polideportivo Islas Malvinas, escenario de mil batallas, será testigo del primer choque. Argentina y Venezuela llegan con un balance de una victoria y una derrota, un empate que también comparten Colombia y Chile en el Grupo A. La tensión se palpa en el ambiente, cada punto, cada rebote, cada posesión puede ser decisiva.
El calendario de la Vinotinto de baloncesto en esta segunda ventana es el siguiente:
- Argentina vs Venezuela: 22/11/24 – 9:15 p.m. Polideportivo Islas Malvinas, Mar del Plata
- Chile vs Venezuela: 25/11/24 – 7:00 p.m. Coliseo Antonio Azurmendi, Valdivia
La Federación Venezolana de Baloncesto (FVB) ha depositado su confianza en estos trece hombres:
- Yeferson Guerra – Base
- Carlos Lemus – Base
- Edwin Mijares – Base
- Franger Pirela – Base
- Fabrizio Pugliatti – Escolta
- Yohanner Sifontes – Escolta
- Jhornan Zamora – Escolta
- Elian Centeno – Alero
- Anyelo Cisneros – Alero
- José Ascanio – Ala pívot
- Michael Carrera – Ala pívot
- Néstor Colmenares – Ala pívot
- Enrique Medina – Pívot
Con la experiencia de los veteranos y la energía de los jóvenes, la Vinotinto de baloncesto buscará sellar su pasaporte a la AmeriCup 2025.
Un desafío que exige entrega, sacrificio y un espíritu combativo a prueba de fuego.
El destino está en sus manos.

