El Monumental de Maturín fue testigo de una gran batalla futbolistica. No era un partido más, era la Vinotinto enfrentando al gigante Brasil, con el peso de la historia y la ilusión de una nación a cuestas. Y vaya que la Vinotinto respondió. Con garra, con pundonor, con un fútbol que por momentos nos hizo soñar con la hazaña.
El primer tiempo fue un toma y dame. Brasil, con su constelación de estrellas, dominaba la pelota, pero la Vinotinto, con un Romo inspirado en el arco, resistía con orden y disciplina. «Nos quedamos con las ganas», pensé cuando Salomón Rondón casi abre el marcador pero la defensa brasileña salvó en la línea. Y como suele suceder en el fútbol, el que perdona pierde. Un tiro libre de Raphinha, de esos que parecen imposibles, se coló en el ángulo justo antes del descanso. Golpe anímico, sí, pero no definitivo.
El segundo tiempo fue otra historia. La Vinotinto salió con furia, mordiendo en cada sector de la cancha. Telasco Segovia, ingresó y nos regaló un momento de esos que quedan grabados en la memoria: golazo de primera tras un pase magistral de Savarino. El Monumental explotó, la Vinotinto volaba.
Vinicius, con su velocidad endiablada, forzó un penal que nos heló la sangre, pero Romo, convertido en héroe, lo atajó con una estirada felina. «Romo tiene chaleco antibalas», pensé, recordando aquella atajada milagrosa.
Los minutos finales fueron un infierno. Brasil atacaba con desesperación, la Vinotinto resistía con uñas y dientes. Aramburu, el «Búfalo», se multiplicaba en defensa, salvando un gol cantado de Vinicius. «No contaba con la furia del Búfalo», me dije, con una sonrisa nerviosa.
El árbitro, desbordado, repartía tarjetas como si fueran volantes publicitarios. La tensión era insoportable, pero la Vinotinto aguantó.
Al final, el 1-1 supo a gloria. Un empate histórico, el primer punto que Venezuela consigue ante Brasil en casa. Un punto que nos llena de orgullo, que nos hace creer que esta Vinotinto, con garra y corazón, puede seguir soñando en estas Eliminatorias. Romo, sin duda, la figura del partido, pero el mérito es de todo el equipo, que jugó con el alma y nos regaló una tarde inolvidable.


Hugo
noviembre 14, 2024 at 11:46 pm
Excelente
JB Jesus Betancourt
noviembre 18, 2024 at 11:38 pm
Espectacular !!!